miércoles, 16 de junio de 2010

Del blos de nuestra amiga Nati
http://loscuentosdenati.blogspot.com/

Traemos este hermoso cuento creado por ella. Contiene un gran mensaje el cual hemos marcado:

Cuidemos la Tierra y a sus habitantes. Todos son muy importantes en el ciclo de la Vida.

Pedro y las hormigas


Salió a su jardín a jugar con una pelota que le habían comprado y, como siempre, pasados unos minutos la dejó abandonada en un rincón.
Entró nuevamente en casa y con cara de aburrimiento preguntó a su madre que andaba muy atareada haciendo la comida;
-“¿Qué hago?... me aburro".
Su madre, casi sin mirarlo, le dijo que podía leer un libro, ver la tele o jugar en su habitación. Pedro salió refunfuñando y asqueado de la cocina porque los planes de su madre no le interesaban lo más mínimo. De camino a su cuarto tiró una silla, empujo el cochecito de su hermana, puso sus sucias manos en los cristales y descolocó todos los cuadros de la escalera que decoraban la pared hasta entrar en su desordenado cuarto. Una vez allí lo único que se le ocurrió fue mirar por la ventana a ver si llegaban sus hermanos y, como no llegaban, se puso a desordenar más su cuarto, cosa que irritaría a mamá y disgustaría mucho a papá pero era su única manera de divertirse, eso y meterse con sus hermanos, claro ; una pequeña princesita de pelo rizado y dos hombrecitos mayores que él que estudiaban y ayudaban en las tareas a mamá. Como eran mayores tenían que respetar que él era más pequeño, aunque se quedaran con ganas de soltarle un sopapo en más de una ocasión.
Pedro no había ido a clase esa mañana porque tuvo que ir a ponerse una vacuna y el día se le estaba haciendo muy largo, así que de nuevo bajó al jardín a jugar con su nueva pelota. Al cogerla se dio cuenta de que por su pelota subían hormigas…
-“¡Qué asco!”, se dijo, y se dispuso a matarlas una por una pero pudo darse cuenta de que al lado de su pelota había un hormiguero y comprendió que el aburrimiento había terminado para él.
Primero fue a la cocina y cogió un cuchillo, un palillo largo y algunos utensilios más, llenó la regadera con agua y se dispuso a divertirse.
Pedro babeaba pensado en lo que iba a disfrutar destrozando el hormiguero…
Lo primero que hizo fue echar azúcar alrededor de la boca del hormiguero para verlas salir… estaba inmerso en su experimento cuando se oyó el alboroto de sus hermanos que llegaban del colegio, guardó sus armas de tortura y entró en casa para cenar.
-“¡Qué lástima!, pensó, tendré que seguir mañana cuando haya más luz.”
Cuando la cena terminó subió a su cuarto, se puso el pijama después de una ducha y se metió en la cama a dormir mientras sus hermanos daban las buenas noches al resto de la familia.
Era media noche cuando un sueño aterrador vino a visitarle.
Pedro había caído dentro de un gran hormiguero siendo él el más pequeño. Al ver al intruso, las hormigas lo llevaron delante de la reina que cuidaba de todos los huevos. La Reina dijo:
-“Matémoslo y guardémoslo para el invierno, nacerán muchas hormigas y necesitaremos más comida que otros años”.
Pedro gritó con desesperación viendo los afilados ganchos que tenían las hormigas en su boca diciendo:
-“No podéis hacerlo, yo también soy el Rey de mi País”.
-“Tú no tienes pinta de rey”
-“Pero lo soy”, replicó Pedro con mucho miedo.
-“Está bien, lleváoslo y que trabaje. Igual nos sentaría mal si nos lo comemos: huele a envidia y maldad y ese sabor tiene que ser horrible, no nos sentaría bien.”
Las hormigas lo pusieron a construir los nuevos aposentos de las hormigas que iban a nacer para el próximo invierno y el trabajo resultaba muy duro siendo tan pequeñito, tenía que trabajar de sol a sol y solo podía comer saliendo del hormiguero y buscando su propia comida.
Los días pasaban y Pedro cada vez estaba más triste. Necesitaba ver a su madre y a su familia, quería jugar con su hermana, estudiar con sus hermanos y sentarse con papá a ver una peli… pero la hormiga reina que podía leer sus pensamientos rió diciendo:
-“Pedro;¿ por qué te pones así?, si tú no quieres a tu familia; nunca ayudas a tu madre, desordenas y ensucias toda la casa y te metes con tus hermanos porque sabes que al ser mayores no te harán nada. Deja de soñar, vivirás aquí para siempre y nos ayudaras con el hormiguero. Esta será tu vida, desde ahora en adelante te prohíbo soñar con tu familia porque ya no la tienes, has conseguido todo lo que querías. Pedro (continuó diciendo la reina), ya no tendrás que aguantar a esos hermanos que tanto te molestan, ni jugar con la pequeña princesita que tanto coraje te da, ni compartir tus juguetes ni nada. Nunca volverás”, sentencio la reina.
Pedro estaba arrepentido de su mal comportamiento y deseaba volver a casa pero estaba atrapado en ese mundo y siendo tan pequeño nunca tendría la oportunidad de volver con su familia. Comenzó a llorar, lloró amargamente, arrepentido, cuando una voz dulce como el azúcar derramado sobre el hormiguero le decía:
-“Pedro, levanta, que llegaras tarde al colegio”.
Abriendo los ojos vio a su madre y con todas las fuerzas de su cuerpo abrazó a su mamá lleno de alegría mientras prometía arreglar su cuarto y portarse muy bien con todos. Terminó su desayuno y se marchó a clase. Ese día le preguntaría a su profesor de ciencias cómo podría ayudar a las hormigas de su jardín.

Muchas veces destruimos vidas por diversión sin pararnos a pensar que por pequeño que sea su tamaño también aman, trabajan y sufren, muchas veces más que nosotros mismos.

Cuidemos la Tierra y a sus habitantes. Todos son muy importantes en el ciclo de la Vida.


Con cariño

Nati

1 comentario:

  1. Gracias por utilizar uno de mis cuentos para trabajar con los niños, es todo un honor para mi, y coje todos lo que te parezcan interesantes para trabajar con ellos.
    besos nati.

    ResponderEliminar

Mis Premios

ASÍ ES NUESTRO

MI PROVINCIA QUERIDA CHIRIQUÍ

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...